Características principales:
Ubicación: Dentro de la mordaza (calibrador) del sistema de frenos de disco, en cada rueda (delantera y/o trasera).
Composición:
Base metálica.
Material de fricción (puede ser orgánico, semimetálico o cerámico).
Funcionamiento:
Al pisar el pedal, el sistema hidráulico empuja las balatas contra el disco.
La fricción resultante reduce la rotación de la rueda, frenando el vehículo.
Tipos de balatas:
Orgánicas (NAO): Menor costo, menos ruido, menor duración.
Semimetálicas: Buen rendimiento y durabilidad.
Cerámicas: Más silenciosas, limpias y duraderas (mayor costo).
Síntomas de balatas desgastadas:
Chirridos al frenar.
Pedal de freno más largo o esponjoso.
Vibración al frenar.
Luz de advertencia en el tablero (en vehículos con sensor de desgaste).